Ante cualquier reparación encargada, los propietarios merecen respuestas: quién organizó o comunicó la reparación, qué oficios intervinieron, qué trabajo se realizó, cuándo empezó y terminó, y cuánto costó. Nuestra correspondencia tras un encargo de obras está pensada para responder a estas preguntas antes de que el cargo aparezca en su factura mensual de servicios.
Trabajos encargados en su nombre que no están destinados a corregir un defecto concreto, sino a mantener un nivel aceptable, como la limpieza de la escalera o el mantenimiento de las zonas ajardinadas.
Reparaciones para corregir defectos imprevistos, normalmente encargadas a petición de un solo propietario o directamente por nosotros tras una inspección.
Mantenimiento realizado a intervalos adecuados para evitar que se produzcan defectos. En el edificio de viviendas tradicional (tenement), suele consistir en la limpieza de canalones y la revisión de la cubierta; en inmuebles más modernos puede incluir el mantenimiento de ascensores y alarmas contra incendios.
Cuestiones de mantenimiento que requieren presentar un pliego de condiciones a los propietarios para que decidan; suelen derivarse del seguimiento de reparaciones correctivas o, más a menudo, de la inspección del inmueble.
Descubra los defectos del inmueble en una fase temprana, antes de que aumente el coste de las reparaciones. Al comienzo de nuestra gestión encargamos una inspección de las zonas comunes de su inmueble y ofrecemos repetirla cada dos años. El informe, completamente ilustrado, detalla todo, desde defectos menores hasta posibles problemas de mayor envergadura; la cubierta, por ejemplo, es la parte de un inmueble más propensa a fallar y la que menos ven los propietarios. Un defecto detectado y subsanado a tiempo supone un ahorro a largo plazo, y el informe ofrece a los propietarios una herramienta proactiva para programar las obras por orden de importancia y planificar sus finanzas.
Cuando recibe una factura, merece una explicación detallada de su contenido. Le enviamos facturas/extractos mensuales que incluyen el saldo anterior, si lo hubiera, el detalle de los trabajos realizados en su nombre con el contratista empleado y los demás servicios del mes desglosados.
Pague su cuenta como más le convenga: domiciliación bancaria (Direct Debit), tarjeta de débito o crédito, transferencia bancaria, cheque, efectivo o en persona en nuestra oficina. Consulte Contacto & pagos.
Cuando los propietarios necesitan una póliza de seguro comunitaria, estamos en buena posición para contratarla, a través de un corredor de seguros externo y sacando la póliza a concurso cada año para que los clientes obtengan la mejor relación calidad-precio sin renunciar a una cobertura completa. A diferencia de algunos competidores, no exigimos que los clientes queden vinculados a «nuestra» póliza: los propietarios deben ser libres de decidir qué seguro les conviene más, individual y colectivamente. Cuando se contrata una póliza comunitaria, le facilitamos toda la información que necesite para satisfacer a su entidad de crédito hipotecario: no pagará dos veces.
Más información sobre el seguro comunitario del edificio: cómo se contrata, la confirmación por escrito de nuestro corredor de que no cobramos comisión y por qué es importante la regla proporcional.
Personal con experiencia que puede organizar el mantenimiento y el seguro de los ascensores, así como el mantenimiento de las alarmas comunitarias contra incendios, según lo requiera su inmueble.